Desde hace cuatro años, Rita Di Vece y Francisco Morán integraban el Ballet Contemporáneo de Tucumán como contratados. Ayer se conoció que ambos bailarines no continuarán en el cuerpo, lo que motivó a sus colegas a declararse en estado de asamblea permanente y a convocar a una movilización para el lunes a las 9 frente al Ente Cultural (San Martín 251), en reclamo de su inmediata reincorporación y cambios en las condiciones laborales.
La situación se generó a partir del concurso realizado a principios de mes para cubrir tres vacantes. El jurado estuvo integrado por Patricia Sabbag, Andrey Koslov y Martín Piliponsky, con José Pintos como veedor designado por sus pares del Ballet Contemporáneo. Los elegidos fueron Melisa Bellagamba, Diego Martín Machín Martínez y Ana Carolina Represas (todos con 100 puntos). Morán quedó en el siguiente escalón con 96.67 punto y Di Vece, séptima con 93.33, según el listado difundido.
Un documento difundido por la asamblea de bailarines afirma: “el aislamiento y el distanciamiento social ha sido muy difícil para quienes hacemos de nuestros cuerpos una herramienta de trabajo. Aun así, hemos llevado adelante nuestro trabajo, entrenado en condiciones precarias y reacondicionando nuestros hogares para continuar con nuestras tareas. Pese a ello, y después de un año de pandemia, el Gobierno ha decidido dejar en la calle a dos compañerxs”.
Los contratos de Di Vece y Morán vencían el 31 de marzo del año pasado, pero fueron prorrogados sucesivamente desde el comienzo de la pandemia y hasta la realización de los concursos. “Estaban precarizados y sin estabilidad laboral, en violación del derecho del empleado público. Pese a que sacaron excelentes calificaciones, fueron informados de que se quedaban sin trabajo. Denunciamos, las pésimas condiciones de trabajo que el Estado provincial nos da como trabajadores de la cultura”, se afirma en el texto, en el que se agrega que la bailarina se enfermó de covid-19 y se reclama el pase a planta transitoria de todos los precarizados.
El titular del Ente Cultural, Martín Ruiz Torres, confirmó ayer a LA GACETA que se mantendrá lo decidido en el concurso y se respetará lo resuelto por los evaluadores. “Nadie impugnó al jurado ni recibí objeción alguna hasta este reclamo. Fueron concursos transparentes, con audiciones bien hechas, en los que ganaron otros bailarines que no estaban en el cuerpo. No hay despido alguno, sino contratos prorrogados que se terminan”, sostuvo. Junto al llamado para integrar el Contemporáneo, también se audicionó para el Ballet Estable, para el cual se seleccionó a Patricio Martín Di Stabile, Facundo Gastón Basso, Camila Abril Paoloni y Salvador Martín Arbeloa Elsinger.
Ruiz Torres reivindicó el proceso: “el concurso tiene que ser el único modo de entrar a los cuerpos estables, no corresponde otra manera”. Aclaró que sólo se contratará personal artístico de refuerzo si lo pide algún director con motivo de una determinada puesta en escena.